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Comité Ejecutivo IDC ÁFRICA

LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN ÁFRICA COMO INSTRUMENTOS DE LA DEMOCRACIA

Si queremos partir del análisis del contexto político en el continente africano, tenemos que partir de la base que la Democracia, aunque todavía en estado primario, es una realidad política y social de hace pocos años en África, con muy pocas excepciones.

Me gustaría comenzar este análisis con una aproximación histórica al desarrollo de la democracia y los partidos políticos en África, para luego reflexionar sobre la emergencia de la IDC África en el contexto actual y sobre la responsabilidad y el papel que los partidos políticos de centro y sus organizaciones transnacionales afines están destinados a jugar en el continente.

Antes del periodo colonial, la historia de los diferentes grupos étnicos es de conflicto permanente entre ellos. El control de los recursos, la ocupación de las tierras y el poder, eran las bases de estos conflictos. Durante ese periodo en África hubo muy poco desarrollo.

La destrucción de las infraestructuras y de la vida estaba a la orden del día. Lógicamente durante este periodo no se conoce ningún proceso o desarrollo democrático.

Después de esta fase, aparece la era del colonialismo. Durante el periodo colonial aparece el desarrollo, aunque el foco principal de ese desarrollo viene por las necesidades de los poderes coloniales.

Muy poco poder se entrega o se pone en manos de los líderes locales. Durante este periodo no se incluyen elecciones en la que participen poblaciones africanas. No hay partidos políticos o su participación en este periodo es irrelevante.

La época de la libertad, o independencia, es un proceso que trajo muchas frustraciones a las poblaciones indígenas. Luchas y destrucción son temas muy corrientes en este periodo, por lo que hay muy poco desarrollo, y los procesos democráticos sin garantías, son usados para obtener el poder y mantenerlo en manos de muy pocos.

Los partidos políticos en estos tiempos son la fuente para obtener el poder, no son utilizados como instituciones democráticas.
Aprovechándose de una cierta ilusión de libertad, de independencia y a causa de los desequilibrios étnicos, se alzan con el poder dictadores, que promocionan su desarrollo personal en vez del de su país.

Al principio en la gran mayoría de los países, cuando la potencia colonizadora negoció la independencia, entrego el poder a unos movimientos políticos o a un partido político único, lo que permitió establecer a estos partidos una posición de ventaja respecto a los partidos que se fundaron posteriormente.
Hay que resaltar que salvo pocas excepciones como Kenia, en la gran mayoría de países, especialmente en los del África Austral, se entregó el poder a movimientos o partidos comunistas.

Dichos partidos crearon una fuerte correa de transmisión entre ellos, procurando su permanencia en el poder a través de la creación del Partido único, manteniendo a través de sus principios ideológicos un férreo control tanto político como social y económico. Esta situación no permitió durante bastantes años la creación de nuevos partidos pues estas iniciativas estaban prohibidas, ya que se consideraban un “ataque al comunismo” y a los principios establecidos.

La colaboración entre los diferentes partidos comunistas que dirigían los destinos de muchos países africanos, estableció una línea especial de colaboración basada en la lucha contra el Apartheid, especialmente de Sudáfrica llamada “Línea de Frente” que fue muy activa entre los movimientos y partidos políticos, y que hoy día se mantiene a pesar de que hace ya algunos años que acabó totalmente el Apartheid y hoy Sudáfrica es un país multirracial y Democrático, siendo el único país Africano donde hay una democracia.

La llegada del fin de las guerras en países como Mozambique, Angola, Namibia… en la década de los 90 y posteriormente, permitió la aparición de nuevos partidos políticos, o la transformación de los grupos guerrilleros en partidos políticos.

Otro problema añadido es que los partidos que se crearon una vez obtenido el poder a través de movimientos políticos, cuando pierden el poder ya sea excepcionalmente, a través de unas elecciones, o lo más común por un golpe de estado, provocan luchas internas que llevan al partido a disgregarse o simplemente a desaparecer.

Estos partidos sobreviven dentro del bienestar político y económico que el poder otorga, no tienen una base real que les permita mantenerse como oposición una vez que se les acaban los beneficios, o la base ideológica con que accedieron al poder se transforma y priman más los intereses personales.

Las diferentes guerras en países como la Republica Democrática del Congo, Ruanda, los continuos Golpes de Estado y los cambios de Gobierno de forma violenta, hacen difícil la estabilidad de los partidos políticos, pues los partidos que están en la oposición sufren permanentes presiones y persecuciones, pues los Gobiernos establecidos los consideran no como un opositor, sino como un enemigo, que puede arrebatarles el poder y los privilegios que ello conlleva, especialmente los económicos.

Al mismo tiempo, en la mayoría de los países donde no existe una democracia que permita la alternancia en el poder y que son la mayoría, la caja económica del Estado está demasiado cerca de la caja económica del Partido, la línea de separación es tan sutil que muchas veces se confunden, lo que da al partido en el poder más privilegios y unas posibilidades que profundizan aun más las diferencias con los partidos en la oposición.

Todas estas circunstancias y dificultades hacen que solo los partidos en el poder tengan posibilidades en mantener relaciones partidarias con otros partidos en algunas zonas del continente africano, especialmente en aquellas de ideología socialista.

Hay dos claras zonas donde existen unas relaciones entre partidos en el Gobierno, el África francófona y los países del África austral que conforman la organización del SADC. Estas relaciones se basan principalmente en el apoyo mutuo para mantenerse en el Gobierno, salvo escasas excepciones.

Actualmente, con la creación en enero del pasado año 2005 de la Regional de la IDC (Internacional Demócrata de Centro), la IDC.Africa a la que ya pertenecen 16 partidos políticos Africanos, se abre una nueva perspectiva para la colaboración entre los partidos de África, lógicamente entre nuestros partidos miembros y futuros miembros.

Esta nueva colaboración, en la que participan partidos tanto en el Gobierno como de la oposición, tendrá un valor muy importante para el desarrollo democrático de África.

Por una parte, se pretende crear un equipo que trabaje en la misma dirección a través de los parlamentarios de los partidos miembros en el Parlamento Africano, para que todos tengan una misma voz y poder defender posiciones que sería difícil mantener de una manera aislada.

Por otra parte, se creará una comisión de apoyo a los partidos en las campañas electorales y control de las elecciones, ya que la experiencia acumulada en estos últimos años de elecciones será de gran utilidad.

Aparte de las reuniones que periódicamente se realizan y que sirven tanto para intercambio de ideas y experiencias, se intenta conseguir unas relaciones de colaboración y personales entre los diferentes partidos.

En este sentido, me gustaría destacar que el punto fundamental donde la Unión Europea no puede seguir cerrando los ojos, es la falta de transparencia en las elecciones que se realizan en África.

El permanente fraude electoral, las maniobras que se realizan en la elaboración del censo electoral, que es donde comienza el fraude, así como el proceso de voto y el recuento de los votos son situaciones que crean conflictos, a pesar de los observadores, que no siempre reflejan la realidad por desconocimiento, comodidad o conformismo.

En África no habrá desarrollo si no hay democracia y no habrá democracia si no reforzamos a los partidos políticos, estén en el Gobierno o en la oposición.

Por eso es fundamental que la Unión Europea cree programas de apoyo a los partidos políticos, que abarquen no solo la parte ideológica, sino la parte practica, de organización, de preparación de sus líderes, de su presencia en los medios de comunicación, así como un apoyo económico controlado que permita un mayor desarrollo democrático.

Todo el dinero que Europa destina de forma multilateral o bilateral no tendrá los resultados que todos deseamos si no conseguimos una democracia estable y verdadera. Ese debería ser el reto de la Unión Europea para los próximos años. Para conseguir este objetivo es imprescindible que haya libertad de prensa, así como solidez y capacidad en los partidos políticos.

Actualmente el descubrimiento de petróleo o su reciente disponibilidad hacen más difícil el cambio democrático. Los intereses petroleros hacen que con frecuencia se acepten situaciones absolutamente insostenibles, como es el caso de Guinea Ecuatorial y su constante atropello a los derechos humanos. Simplemente es inmoral.

Si no emprendemos acciones efectivas, y avanzamos con pasos claros y firmes en la democratización de África, nos enfrentaremos a problemas graves, que sin duda repercutirán principalmente en Europa.

La expansión china en África es un riesgo añadido. Especialmente llamativas son las palabras del Presidente chino, quien dijo en una visita oficial que realizo a Gabón “que la Cooperación china no dependía de la buena gobernanza y la democracia en los países africanos.”

Estas declaraciones son un apoyo claro a los dictadores, a los abusos y una gran desesperanza para los partidos que desean la democracia en sus países.

La actitud de China está basada en la necesidad de materias primas, como minerales, petróleo, madera… para poder mantener su desarrollo y al mismo tiempo vender sus productos en mercados menos exigentes.

Sin embargo todo este movimiento perjudica enormemente a los intereses Europeos y es una verdadera invitación a las falsas democracias de África para que ganen tiempo y sus dirigentes se mantengan en el poder.

Es por eso necesario incrementar en el seno de la IDC, la buena colaboración que existe entre las regionales IDC.Africa, que tengo el honor de coordinar y presidir la regional de Europa, PPE, presidida por el Ex Primer Ministro, Presidente del PPE y Vicepresidente de la IDC, Wilfred Martens.
Es importante entender que todos los países africanos necesitan tener una colaboración y un entendimiento con sus colegas Europeos y eso tiene que ser hecho en el seno de la IDC en colaboración con el PPE.

Los líderes africanos necesitan la experiencia del PPE y de su peso internacional, sobre todo en lo que se refiere a la lucha contra los abusos antidemocráticos que hay en muchos países africanos.

Debemos avanzar conjuntamente en la defensa de los Derechos Humanos, de la libertad de prensa, en la defensa y fortalecimiento de los partidos políticos y en la transparencia verdadera de las elecciones.

Solo así se podremos cambiar juntos el futuro de África.

El futuro de la IDC África debe ir encaminando a crear un fuerte lazo de diálogo y trabajo entre todos los partidos africanos miembros con el fin de presentar ante el Parlamento Africano, la Unión Africana y los diferentes Gobiernos una verdadera y sólida voz que denuncie los abusos y atropellos de los Derechos Humanos, así como trabajar para el desarrollo y el refuerzo de la democracia.

Formar partidos políticos modernos y think tanks asociados, es la misión política más acuciante que debemos emprender en el continente. Si no tenemos éxito en esta tarea, corremos el riesgo de propiciar la descomposición de la democracia, el caos político y el colapso económico en África.
Para ello este año vamos a crear un grupo de trabajo que lidere las relaciones con el Parlamento Africano y coordine a todos los parlamentarios del grupo IDC.Africa.

No dudo que el PPE estaría abierto a colaborar con su dilatada experiencia, en un importante proyecto como este.
Otro punto vital para la IDC.Africa, es trabajar para que las elecciones libres y transparentes sean una realidad en África y exista la alternancia en los Gobiernos. Sabemos que la tarea no es fácil y que tendremos que empeñar un gran esfuerzo y trabajo y que posiblemente necesitemos muchos años para ver algún resultado esperanzador, pero es muy importante que nos empeñemos desde ya en esta tarea, crucial para el destino del continente.
El mal ejemplo del populismo en América Latina podría contagiarse en África y ello supondría un retroceso de muchos años en un continente con ya demasiados problemas.

Para evitar todo lo anterior, es necesario comprometernos en la consecución de cinco objetivos básicos:
– Unas instituciones democráticas, fuertes, estables, eficaces y responsables
– Un crecimiento económico sostenido en equidad
– La defensa de los derechos humanos
– La prevención y la resolución de conflictos
– La profundización de la democracia, aumentando la participación y el compromiso político y social de los ciudadanos.

Para todo lo anterior, es fundamental fortalecer a nuestros partidos en el seno de la IDC África. Para ello contamos con el apoyo del PPE así como el apoyo de todas las regionales, ODCA de América Latina y la IDC.Asia Pacifico.

Mediante nuestra regional, queremos que los partidos sean más responsables ante la ciudadanía, que se propongan programas específicos que supongan un verdadero compromiso con los electores y que reflejen sus verdaderas preocupaciones, ofreciendo soluciones concretas.
Los partidos políticos pertenecientes a la IDC África tienen la vocación de convertirse en instrumentos de comunicación entre las instituciones y los votantes, fortaleciendo el papel de aquellas en la democracia de sus países, y el convencimiento de estos últimos de que la democracia es la base de su propio desarrollo y el de su país.

Paradójicamente, los partidos políticos en África son vistos por un lado, como las instituciones clave para la democracia representativa, y por otro lado, como absolutamente incapaces de realizar sus funciones que son esenciales para un eficaz funcionamiento de la democracia.

Es el momento de romper con esta paradoja.

Es el momento de ofrecer a los ciudadanos africanos proyectos serios articulados por partidos honestos, preparados y responsables.

Es el momento de devolver a los ciudadanos la confianza en sus democracias, y la esperanza de un futuro mejor.

Nosotros, en el seno de la IDC África, nos comprometemos a colmar esas expectativas, a hacer de nuestros partidos de centro la respuesta al fropesimismo, la respuesta a la corrupción, la respuesta a la democracia imperfecta, a los procesos fraudulentos, a la falta de participación democrática, a los gobiernos y las instituciones inestables, a la violación impune de derechos humanos y a la falta de desarrollo.

Solo así los partidos políticos podrán convertirse en verdaderos instrumentos de la democracia.

Solo así África mirará esperanzada al futuro.

Comité Ejecutivo IDC ASIA-PACÍFICO

LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN ASIA-PACIFICO COMO INSTRUMENTOS DE LA DEMOCRACIA

DECLARACIÓN DE JACARTA

Nosotros, los participantes de la 2 ª sesión de la Internacional Demócrata de Centro Asia-Pacífico nos hemos reunido en Yakarta, Indonesia el 25 al 27 de enero de 2008, guiado por la Declaración de Manila y reiterando los beneficios prácticos de los partidos políticos de centro como canales para el diálogo entre los pueblos, por la presente vemos con satisfacción la evolución positiva de la región de Asia Pacífico, en particular la democratización y el crecimiento económico. Al mismo tiempo nos preocupan los desafíos planteados por las fuerzas extremas del terrorismo, la pobreza extrema, la degradación del medio ambiente, y los delitos transnacionales como el narcotráfico y el tráfico de personas.

A la vista de los muchos desafíos, creemos firmemente en un enfoque de centro para afrontar los muchos problemas existentes basándose en los siguientes principios.

1. Creemos en el enfoque humanista para el desarrollo. Nos esforzamos por crear las condiciones donde el ser humano pueda desarrollar y alcanzar su máximo potencial.

2. Creemos que la estabilidad es necesaria para el desarrollo basada en la libertad y la responsabilidad.

3. Creemos que hay una necesidad de salvar la brecha entre ricos y pobres en el proceso y en fortalecer la clase media asiática.

4. Creemos en la unidad en la diversidad. Podemos lograr esto mediante la promoción de la cultura de la paz en detrimento de la cultura de la violencia.

5. Creemos en los gobiernos centrales fuertes, pero al mismo tiempo queremos transferir competencias a las Comunidades Autónomas, cuando proceda.

6. Creemos en la protección de la familia mediante el apoyo a los fuertes valores familiares y la fe en un Dios vivo. También creemos que la religión es una influencia positiva en la sociedad, ya que proporciona a los gobiernos una dimensión moral.

7. Animamos a los diálogos entre las religiones para evitar enfrentamientos entre las religiones y culturas.

8. Creemos que los actos de terrorismo para la promoción de una agenda política nunca se deben tolerar.

9. Creemos que los indicadores económicos no debe ser el único barómetro para un desarrollo exitoso. Otros aspectos deben ser incluidos, como la cultura, los valores sociales y la espiritualidad.

10. Debemos fomentar la cooperación y el intercambio de prácticas en la lucha contra la cultura de la corrupción.

11. Creemos que nuestros ciudadanos deben tener la seguridad que garantiza la promoción y protección de los derechos humanos y asi como proveer las necesidades básicas.

12. Creemos en el concepto de desarrollo sostenible, que contiene los tres pilares, el desarrollo económico, desarrollo social y protección del medio ambiente.

13. Creemos en una sociedad solidaria y atrevida. Vamos a actuar con solidaridad, en respuesta a los desastres naturales asi como los provocados por el hombre en la región.

14. Creemos que la migración es una consecuencia positiva de la globalización, beneficiando tanto a los países emisores y receptores.

15. Creemos que el desarrollo de los jóvenes inspirados en valores de centro es importante por lo que no pueden caer en la influencia de las fuerzas extremistas. Por lo tanto debemos fomentar la interacción entre las asociaciones juveniles de nuestros partidos políticos de centro.

16. No sólo fomentará la cooperación entre los partidos de centro en la región de Asia Pacífico, sino también la interacción entre los partidos centristas de otras regiones del mundo.

17. Creemos que el principal objetivo es la felicidad de los ciudadanos y como centristas. Buscamos un terreno común para lograr este objetivo y estamos siempre abiertos a nuevas ideas que beneficien a nuestros ciudadanos.
Firmado en Jakarta, Indonesia, en el veintiséis de enero de 2008.