his_01La Internacional de Partidos Demócratas de Centro fue fundada en 1961 bajo el nombre de Unión Mundial Demócrata Cristiana (UMDC). Fue creada por los Nuevos Equipos Internacionales, organización predecesora de la Unión Europea Demócrata Cristiana (UECD), por la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) y por la Unión Demócrata Cristiana de Europa Central (UCDEC). En 1999 adquirió su actual denominación, Internacional Demócrata de Centro.

La evolución del sistema internacional desde 1989, la superación de la confrontación este-oeste que ensombrecía el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la creación de nuevos Estados independientes, las luchas por la democracia y las condiciones de la globalización al inicio de este nuevo milenio, plantean a los pueblos nuevas oportunidades y desafíos a la convivencia de las personas, tanto en sus comunidades nacionales como en la comunidad internacional, para que puedan vivir en paz, libertad, justicia y solidaridad. La Internacional de Partidos Demócratas de Centro reúne en su seno a partidos, organizaciones y asociaciones políticas que inspiran su pensamiento y su conducta en los principios del humanismo cristiano o humanismo integral, es decir de un humanismo abierto a la trascendencia y comprometido con la fraternidad. Para dichos partidos y organizaciones esto significa:

fptpEl reconocimiento irrenunciable de la dignidad de toda persona, sin diferencia de sexo, edad, color de la piel, sus condiciones económicas, sociales o culturales, ni de sus convicciones de pensamiento.

El reconocimiento y la promoción de los derechos personales están definidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los Pactos internacionales que la complementan.

La búsqueda de la paz sobre la base de los valores anteriormente mencionados;

El reconocimiento y la afirmación del carácter social de la persona, la cual realiza su vida gracias a la integración en comunidades múltiples -en particular la familia- que constituyen la sociedad humana;
La consecución del bien común, como objetivo de la sociedad política y norma rectora del poder público.

El reconocimiento y la defensa de la democracia como la única forma de organización política de las naciones que garantiza la participación de todos en la vida pública, particularmente a través de elecciones libres, generales y regulares, a través de voto secreto, que garantice la posibilidad de una alternativa en el poder, en el marco de un Estado de Derecho que consagre el equilibrio constitucional entre los Órganos estatales.

La búsqueda del desarrollo humano sustentable a fin de satisfacer las necesidades materiales, culturales y espirituales de las personas, las familias y las sociedades, en el respeto de las libertades de cada una y de la naturaleza cuyos recursos deben ser preservados y renovados;

El reconocimiento -particularmenteimgHistoria en el área económica- de la necesidad de conciliar el interés privado del individuo con el de los demás y, por ese medio, con los de la sociedad entera, todo ello aplicando medidas inspiradas en los principios de subsidiariedad, solidaridad y justicia, mediante la economía social y ecológica de mercado;

La promoción de formas de organización y participación comunitaria que contribuyan desde la sociedad civil al desarrollo en equidad;

Para mejor lograr todo lo anterior, la adopción y el mantenimiento de una posición de centro, desde la cual realizar una política lo más incluyente, que introduzca los cambios necesarios en la sociedad a fin de alcanzar el mayor progreso posible para todos los pueblos por vía del diálogo y del consenso.